Gareth Dickson – La Música Natural

Gareth Dickson es producto de las circunstancias extrañas; podríamos sujetarlo a sus referencias mediáticas más importantes, que ha sido por un tiempo guitarrista de Vashti Bunyan y la mente creativa detrás de Nicked Drake, proyecto tributo al cantautor evidentemente invocado. Pero también sería posible definirlo como el primer proyecto de folk en una disquera de ambient (la legendaria 12k), un compositor de músicas tan personales e idiosincráticas como no se escuchaban desde Richard Youngs, una carrera tardía, un colaborador de Juana Molina, un tipo amable, sencillo. En realidad, toda la complejidad (que en realidad no es tal) de sus alrededores se simplifica por una realidad innegable: a Dickson lo que le interesa es la música. Y punto.

1. ¿Cuándo empezó tu interés por los asuntos musicales? ¿Recuerdas algún punto de inflexión para que esto ocurriera?

Comencé a tocar la guitarra como a los 12 años. Tenía un primo obsesionado con el metal (Anthrax, Metallica, etcétera) y me encantaba el sonido de las guitarras vertiginosas, distorsionadas, siempre sujetas a las bases rítmicas. Entonces ahorré un poco de dinero y fui a la tienda de la esquina a comprarme mi propia guitarra, barata y de pésima calidad.

De ahí en adelante me dediqué a tocar en grupos de punk y de metal por mera diversión. De universitario, el interés por las cosas acústicas, principalmente las baladas de Led Zepellin, de las cuales brinqué a las que son mis influencias evidentes por el momento: Bert Jansch, Nick Drake y Robert Johnson. Ése fue el punto de inflexión; a partir de esos años, comencé a practicar en serio y decidí que era lo que quería hacer con mi vida. En eso estamos.

 

2. Dijiste que The Dance, tu segundo disco, fue grabado muy rápidamente, para guardar la esencia de la música. Eso me lleva a pensar, como con mucha de la música basada en la guitarra, si el disco fue una improvisación y si trabajas mucho de esa forma.

Hasta cierto punto, sí. Para el disco tenía algunos riffs ya escritos, algunas estructuras pensadas. Sin embargo, no tenía cada una de las notas escritas. Así es como suelo hacer las cosas: hay figuras y patrones que me gustan, por las cuales me voy guiando, pero muchas de las veces no sé qué es lo que va a ocurrir. La música siempre empieza con improvisaciones, con pequeños momentos de intimidad con la guitarra que van desarrollando las cosas. Todo es un proceso de azar; si tocara esas piezas de nuevo, probablemente serían muy distintas.

3.  Si alguien quisiera adentrarse en tu música, ¿cuál sería el camino recomendado para hacerlo?

Collected Recordings es, quizá, el mejor lugar para empezar. Es lo más convencional de lo que tengo, con canciones bien estructuradas y planteadas; una vez digerido aquel disco, me iría por Quite A Way Away, que es lo último que sacamos en 12k. Este disco tiene alguna de las cosas más convencionales del Collected Recordings y un lado tan experimental como The Dance. Porque éste último que refiero tiene un lugar aparte, por las características que ya mencionamos.

También tengo un par de videos en YouTube de improvisaciones grabadas desde mi cuarto. La gente puede darse buena cuenta de lo que hago a partir de ellas.

4. ¿Estás tan obsesionado con Nick Drake como se cita en todos lados? ¿Qué otros artistas te han formado de una forma tan importante?

Para nada. Al menos, ya no estoy obsesionado como hace algún tiempo, hace casi una década. Es raro que lo escuche, hoy por hoy. Tengo un respeto enorme por su música y por lo que hizo, pero me aprendí cada una de las notas que grabó en disco y ya no hay mucho por explorar. La culminación de esos años de fanatismo vino con mi proyecto tributo, “Nick Draked” en donde tocábamos todas sus piezas. Conozco su música de pies a cabeza. También escuchaba muchísimo a Bert Jansch y a Davy Graham.

La parte “ambiental” de mi música tiene dos puntos de partida, que para muchos son los mismos cuando se acercan a este tipo de música: Brian Eno y Aphex Twin. Otro mundo muy importante para mí es de la música clásica; tengo una hermana pianista y me ha enseñado muchísimo de este mundo, más formal. Glenn Gould me parece, así como a ella, el mejor músico de todos los tiempos. También escucho mucho una sonata de piano de Schubert, especialmente esa, interpretada por Sviatoslav Richter. Viene en la selección que hice para la revista. También me han sido importantes los nombres grandes: Beethoven, Bach, Wagner, etcétera. La música clásica ha cambiado la forma en que aprecio y escribo melodías.

Escucho, también, mucho blues del más clásico. Me encanta el sonido sucio de esos discos, pues hace que te concentres más en el fondo que en las formas. Un poco de gis no hace nada de daño.

5.  ¿Hasta qué punto el uso de instrumentos y sonidos acústicos, orgánicos, se ha convertido en una nueva entrada al mundo del ambient?

Se fusionaron dentro de mi historia, simple y llanamente, porque estaba interesado en los dos estilos al mismo tiempo. Disfruto mucho la parte artesanal y técnica de tocar un instrumento, así como el impacto emocional que puede traer consigo una canción, pero las formas abstractas y etéreas de la música electrónica me parecen fascinantes.

Cada vez que escucho algo que me interesa, interpretado y grabado por otro artista, trato de ver cómo puedo incorporarlo a mi propio trabajo; a final de cuentas, todo proceso creativo en las artes es de adaptación y reacomodo. La guitarra, en este sentido, es increíblemente práctica, por flexible: puedes tocar de un mil formas, desde silenciar las notas hasta darles un toque cristalino con la punta de los dedos, y todas estas posibilidades, cuando se combinan con efectos eléctricos como el reverb y el delay, permiten a cualquier hacedor de sonidos acercarse a los mundos del ambient.

Brian Eno utilizaba mucho de la guitarra. John Martyin también, aunque creo que de una manera distinta.

 

 

6. No sé hasta qué punto sea que el adjetivo de “delicadeza” se suelte a los cuatro vientos, pero sin duda aplica para mucho de tu trabajo. ¿Es algo premeditado, en términos de composición, o naturalmente ha resultado así?

Definitivamente no es algo que busco. He tratado, lo que es más, de ser mucho más rítmico y animoso y menos frágil en los últimos dos discos, aunque supongo que eso es distinto a ser delicado. Pienso que puedo cambiar algunas cosas de mi música conscientemente, algunos pequeños detalles, pero pienso que la música es un proceso fundamentalmente inconsciente. No decido, pues, qué es lo que va a pasar con ella.

7.¿Qué con artistas tan importantes como Robbie Basho, John Fahey, Derek Bailey y Bill Orcutt, guitarristas que han cambiado la forma en la que apreciamos y entendemos el instrumento? ¿Son influencias importantes para ti? ¿Por qué escoger al instrumento de las seis cuerdas sobre los demás?

Es extraño, porque apenas comienzo a escuchar a John Fahey y a Robbie Basho, de todos los que mencionas. Hace una semana vi el documental de Fahey en vivo desde HAmburgo, en 1978, y quedé muy intrigado. La verdad es que voy a sumergirme bien en su mundo musical, porque no lo conozco del todo y me llama mucho la atención. Lo mismo ocurre con Basho; de hecho, de los pocos videos que he visto, lo que más me impresiona es su voz, pero voy a ponerle mayor atención.

En cuanto a la guitarra, a mí no me resulta del todo importante. Hay músicos extraordinarios, como Coltrane, como Gould, como Robert Johnson, que trascienden el instrumento que tocan. Eso me puede interesar; por lo demás, la guitarra es un instrumento muy práctico para el músico solitario. Los únicos instrumentos occidentales que son capaces de reproducir armonías y melodías al mismo tiempo son el piano, el harpa y la guitarra, aunque algunos violinistas y cellistas digan lo contrario. La guitarra es el instrumento que mejor conozco, y por eso es lo que toco.

8. Hablemos de experiencias multisensoriales. ¿Crees que tu música tenga un componente visual importante? ¿Cuál sería el lugar ideal para escucharla?

Creo que no. Soy falto de todo componente visual en mi relación con la música; cuando la escucho, nunca tengo una experiencia visual acompañante. La música tiene que ver con las emociones, o con los pensamientos, no lo sé en realidad. Es una pregunta interesante, porque trata de develar los secretos de lo que es la música en esencia. Se la preguntaré a todos los músicos que conozco de aquí en adelante.

El mejor lugar para escuchar mi música es en cama, durante la noche. Es cuando yo escucho música. No hay distracciones.

9. ¿Estás satisfecho con el trabajo producido hasta ahora? ¿Qué otros campos crees falten por explorar?

Es una pregunta difícil, cuya respuesta depende del estado mental en el que me encuentre. Conozco las fallas de mi música mejor que nadie, porque la pienso mucho y la experimento de primera mano. Me parece muy difícil pensar que hay algún artista en el mundo que crea haber llegado a la perfección de lo que busca, aunque muchos de nosostros nos acerquemos a su obra y pensemos que es perfecta.

Conforme he ido trabajando, sin embargo, he olvidado un poco la presión injustificada de la perfección y me he sentido más contento con lo que hago. Los años me han dado mejor perspectiva para balancear las cosas. No sé qué me falte por explorar; para descubrirlo, habrá que explorar primero.

 

10. ¿Qué nos indica el futuro? ¿Pink Moon o Five Leaves Left?

[Risas] Buena pregunta. De los dos discos que mencionas, creo que Pink Moon es el mejor, pues demuestra algo indiscutible de la música de Nick Drake: mejoraba continuamente. No creo que haya mejorado mucho si hubiera tenido mucho más éxito. Creo que los músicos que realmente logran cosas importantes viven en la marginalidad, porque o se concentran en su música de manera profunda o tienen que esforzarse muchísimo para lograr algo de reconocimiento.

Del futuro: acabo de terminar un disco, que tuvieron la amabilidad de reseñar, y quiero empezar de nuevo de una forma distinta. Tengo que escuchar mucha nueva música y regresar y experimentar y ver qué es lo que pasa. No me quiero repetir, pero también tengo que seguir la regla fundamental de lo musical: nunca se sabe a qué sonará lo próximo. Uno tiene que dejar que la música se escriba sola.

 

Mixtape for afterpop.

Todas estas son canciones que me encantan. Y punto.

1. I’m Going In a Field – Ivor Cutler
2. Bids Lament – Moondog
3. Seven Gypsies – Davy Graham
4. October Song – The Incredible String Band
5. The Woman I Love, She Got Long Curly Hair – Sleepy John Estes
6. Click Clack – Captain Beefheart
7. Eroica, Last Movement – Beethoven
8. Opel – Syd Barratt
9. Schubert D960 – Sviatoslav Richter
10. Blue Calx – Aphex Twin

 

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