Earth: entrevista con Dylan Carson


Earth: entrevista con Dylan Carson

por Marcos Hassan

fotos Ariette Armella

Dylan Carlson es un innovador de la música, aplicó ese famoso decreto de “menos es más”, atreviéndose a dejar que las cosas simples, como el sonido de una guitarra con distorsión, dijeran más que un solo a 300 notas por segundo, lo que se consideraba entonces como “vanguardia” dentro del metal. Aunque el minimalismo ya había salido de los círculos académicos gracias a Velvet Underground, los viajeros de la kosmische muzik y estandartes del ambient como The Orb, fue con Earth 2 (junto con el Obsidian Shaking Codex de los británicos Skullflower, lanzado el mismo año) que entró a uno de los géneros más populacheros: el metal , quitando las barreras y liberando el drone de la tiranía de la síntesis para ejecutarlo también dentro del rock pesado. En otras palabras, no necesitabas de sintetizadores para crear piezas atmosféricas y expansivas, podías hacerlo con una guitarra o cualquier instrumento.

Aunque Carlson recibió el apoyo incondicional de grandes figuras como Kurt Cobain, Smegma, la disquera por excelencia de los 90s Sub Pop y el fundador de Kill Rock Stars, Slim Moon, la banda no recibió el reconocimiento debido; era demasiado lenta para los metaleros, muy rocanrol para la academia y muy poco convencional para el grunge. Sus discos clásicos como Phase 3: Thrones & Dominions, Pentastar: In The Style of Demons y el ya mencionado Earth 2 pasaron desapercibidos al mismo tiempo que Dylan se hundía en su adicción a la heroina al punto de desaparecer del mapa. Al contrario de su más famoso y trágico amigo, Carlson logró limpiarse mientras bandas como Sunn O))), Boris, Asva (la cuál Dylan ayudó a formar) y otros que hacían drone sin necesidad de gran equipo o teorías académicas, tomaban su influencia. En el 2002 regresó con la baterista Adrienne Davis, oficialmente retomando su carrera con un público que por fin lo apreciaba alrededor del mundo, un sonido al parecer nuevo que recordaba más a Ennio Morricone que al lado B de My War de Black Flag y el disco Hex: Or Printing in the Infernal Method, aplicando sus influencias minilmalistas para inyectarlas en el country y el blues.

Entrevisté a Dylan horas antes de su presentación en México, la cual se logró por fin en octubre, después de que  el terremoto en Japón se interpusiera y forzara la cancelación que la banda  tenía originalmente programada al lado de los Melvins en marzo pasado.

MH: ¿Cómo se concibió Angels of Darkness, Demons of Light I?

DC: Durante la composición de este disco he estado escuchando mucho folk rock inglés como Pentangle y Fairport Convention. También, esta vez, más que otras, ha sido una colaboración grupal. “Old Black” es una canción vieja pero las demás comenzaron a desarrollarse en vivo unas semanas antes de entrar al estudio y todos grabaron como si estuvieran tocando en vivo, en vez de como normalmente se graba en un estudio.

MH: Esta vez trabajaron con chelo, algo nuevo para ustedes.

DC: Sucedió por casualidad o suerte, creo [rie]. Steve [‘Stebmo’ Moore, piano eléctrico y trombón] iba a perderse algunos shows, entonces sugirió que le habláramos a Lori [Goldston] lo cual funcionó muy bien y, luego, Steve decidió que quería hacer un proyecto solo y hacer giras por su parte.

MH: Sónicamente ¿Cómo se ha integrado?

DC: [Lori] es una artista increíble, muy buena improvisando. Cuando contrato gente, me gusta saber que son buenos en lo que hacen; sé que ellos harán un buen trabajo y así no me tengo que preocupar por eso.

MH: Has colaborado con mucha gente en la historia de Earth ¿Qué es lo que buscas en un músico? ¿Lo que me acabas de contar?

DC: Saber que van a contribuir cosas valiosas y tocar bien. Nunca escribo lo que cada quien tiene que tocar y no los obligo a hacer nada. Más bien, es tener un presentimiento que esto va a funcionar y, si no, ya sabes…También es difícil quedarse con buenos músicos porque siempre tienen muchas cosas que hacer, por eso…

…Hace que cada disco sea más rico…

…Y diferente. He tenido suerte que Adrienne [se dirige a ella] ha querido quedarse un largo tiempo. Es una gran chica.

MH: ¿Qué es lo que te hizo regresar?

DC: Volvimos a tocar en 2002, solo por tocar. No tenía planes de volver a tocar como Earth. Tuvimos un show y solo sucedió. Digo, no había tenido una guitarra en mis manos desde 1997 y volví a tocar y echar el palomazo con Adrienne por diversión. Pronto, empezó a parecerse a Earth [rie]

MH: ¿Fue entonces cuando conociste a Greg Anderson (de Sunn O))) y Southern Lord Records)?

DC: De hecho lo conocí antes, cuando yo estaba viviendo en Los Ángeles. Probablemente fui a ver un concierto de Goatsnake, su banda, y hablamos de lanzar propiamente el primer disco, pero en ese momento no tenía las cintas master así que no lo podíamos hacer [Southern Lord terminó relanzando sus primeras grabaciones en 2010 bajo el título A Bureaucratic Desire For Extra-Capsular Extraction] y luego, Adrienne y yo tocamos en South By Southwest y, allí, Greg nos propuso grabar algo nuevo en vez de relanzar lo que ya habíamos hecho, al contrario de toda la gente a la que le interesábamos entonces.

MH: Hex, el disco con el que regresaron, resultó algo diferente a lo que habían hecho desde entonces, pero en verdad no es tan diferente, si escuchas cosas como Pentastar.

DC: Para mi, sigue siendo lo mismo, solo trato de hacer cada disco diferente porque no quiero repetirme, no le veo el punto a eso [rie]. Digo, si quieres escuchar Earth 2 todo el tiempo, está bien por mi.

MH: Cuando formaste la banda ¿Pensabas que estabas formando una banda de metal?

DC: Crecí siendo un niño metalero, me gustaba el hard rock y el heavy metal. Fue una mezcla de eso y Velvet Underground, King Crimson…esa percepción de que eramos metal era más que nada por el volumen con el que tocábamos y porque traía una camiseta de Morbid Angel en la foto de atrás del segundo disco [rie] Es algo que los que nos reseñaban empezaron a decir, lo cual estaba bien porque a mi me gusta eso, no me molesta y eso nos hizo diferentes a las demás bandas de Seattle porque, para ellos, “metal” era una mala palabra. Para mi, metal quería decir Deep Purple y cosas así, por lo que mi percepción del género era más amplia de la de la mayoría y luego se volvió otra cosa. Pero al final, todo es rocanrol [rie]

MH: Tu interpretación del heavy metal era mucho más minimalista que la de casi todos.

DC: Definitivamente. Cuando escuchaba cosas decía “deberían clavarse en ese riff más tiempo en vez de hacerle miles de cambios”. Integrar eso fue consciente de esa manera.

MH: ¿Es eso lo que ha anclado su sonido a través de los años?

DC: Cada disco es una fotografía de un tiempo en mi historia, refleja con quién estaba y lo que quería decir en esos tiempos. En estos momentos, la vibra que quiero capturar y el disco que resultó ha sido lo más fiel que he tenido de lograrlo, porque fue grabado como si hubiera sido en vivo. Cuando empezamos, no me gustaba mucho tocar en concierto pero eso ya cambió, ya me gusta. Fue algo que funcionó con el tiempo.

MH: Algo que me llama mucho la atención de tus tres últimos discos es que tienen más influencias de blues y country.

DC: Mi papá amaba el country y mi mamá lo odiaba [rie]. Viví en Texas por un rato cuando estaba chico y, aunque lo que más me gustaba era el hard rock, tenía un par de discos de Willie Nelson. Todo viene del mismo lado, música americana que, en verdad, llega de Inglaterra y Escocia. Todo viene de algún lugar [rie]. Todo está conectado.

MH: Pero tienes una manera de tocar esos géneros muy peculiar y no es nuevo. Puedes poner Pentastar y luego Angels of Darkness…y tienen la misma vibra pero sonido diferente…

DC: Podría adivinar que es lo que hago, es lo que me sale tocar. Lo que viene naturalmente.

MH: ¿Te sorpredió un poco que, años después, conociste a gente que se decían fans de Earth? En los 90s no eran precisamente la banda más popular…

DC: No, no, para nada. [rie] Nunca estuvimos en peligro de firmar con una disquera grande, te lo puedo asegurar. La verdad, en esa época no le prestaba mucha atención a la música, así que fue bueno que hubiera gente que nos mantuviera vivos. Así que, cuando regresé, me dieron una bienvenida grata en vez de que a nadie le importara.

MH: Tomando en cuenta el cambio de sonido. ¿Te sorprendió que Hex tuvo tan buena aceptación?

DC: No sé. A mi parecer, hay un sector del público metalero que tienen una mente más abierta de la que la mayoría de las personas pensaría. Por supuesto están los “generólicos” que solo quieren escuchar siempre lo mismo. Lo bueno de los fans del metal es que son muy apasionados con su música, no le ponen atención a las modas y, una vez que te acogen, no te dejan ir tan fácil, a menos que hagas algo demasiado…como ponerse mallas rosas y tocar sintetizadores.

MH: ¿Piensas que has contribuido al minimalismo de una manera que nadie lo habia aproximado? No me refiero a estar consciente de eso, pero tal vez, reconsiderando tu carrera…

DC: No sé, tal v…Todo el mundo hace las cosas de manera diferente. Espero haber hecho eso pero no quiero decirlo, porque existe la gente que lo aproxima de una manera más teorética y yo lo hago de una manera “pop” -con “pop” me refiero a “popular”-. Aunque nunca me atrevería a decir que yo soy el primero o el último en poner [minimalismo] en música popular.

MH: Has tenido mucha influencia en la música…

DC: Estoy contento que la gente aprecie lo que he hecho y que los haya inspirado por eso y es suficiente para mi. No necesito que me den el reino ni nada [rie] Es muy bueno que te aprecien. Definitivamente me encanta Sunn O))) y ellos hacen su propia versión de esto. Pienso que, mientras lo tomen para hacer algo diferente cada vez, siempre y le agreguen sus pequeños cambios. Yo tomé las cosas que me gustaban y le agregué mi propio giro, así que esa es la continuación de la música.

MH: ¿Cómo piensas lograr el disco definitivo de tu carrera?

DC: Espero que siempre vayan mejorando. No tengo una formula, cada uno es algo separado de los otros y [grabar] siempre es una oportunidad de tratar de hacer las cosas de manera diferente, en vez de recrear algo. Ahora que lo pienso, la música en vivo se ha vuelto más importante, por eso las compañías disqueras tienen tantos problemas [rie]. Somos afortunados de tener grandes fans y siempre tratamos que cada uno de nuestros lanzamientos tenga algo especial, que no sean nada más ringtones, como lo hacen muchas bandas en estos días. Cuando compras el vinil o el CD tienen un algo más. La manera en como muchos hacen la música hoy en día es casi como si fuera desechable.

MH: ¿Qué piensas al subir al escenario?

DC: La verdad, no pienso en nada porque los mejores conciertos son los que no piensas nada sobre ellos porque, al final, lo que importa es lo que el público piense. Hay veces que piensas “Ahh toqué horrible” luego escuchas una grabación y se oye mejor. A veces mi estado mental no tiene mucho que ver con lo que en verdad sucede. Si les gusta, qué bueno [rie]

MH: ¿Qué tanto figura la improvisación en sus discos?

DC: En The Bees Made Honey in the Lion’s Skull fue raro porque improvisamos mucho pero también doblamos muchas partes, entonces fue algo en medio. En lo viejo…la última parte de Earth 2 es improvisada, pero la primera parte estaba totalmente compuesta. Siempre dejo las cosas un poco informales. En Phase 3, la rola “Thrones & Dominions” fue improvisada totalmente…en verdad, [ese disco] nunca se terminó excepto por las primeras dos canciones, todo lo demás son los tracks básicos. Me gustó como salió pero habían planes más grandes para ese disco; por ejemplo, “Harvey” debió haber tenido letra, la escribí pero no pudimos concretar al vocalista. Pentastar fue compuesto todo excepto por los solos. Me gusta la sensación de montaña rusa que trae no saber qué terminará siendo grabado.

MH: Si pudieras colaborar con alguien ¿Con quién sería?

DC: [pausa larga] Puedo pensar en mucha gente que me gustaría invitar…ya se retiró pero Anne Briggs, o Richard Thompson…¿Quién sabe? [rie]

MH: ¿Qué nos puedes decir de Angels of Darkness Demons of Light II?

DC: Es más como la última canción de este último que fue completamente improvisada. Es como el paso al nuevo disco.

MH: Para terminar, sé que eres muy fan. Bert Jansch murió…

DC: Ya sé ¡Qué triste! Bert estaba en mi lista de gente con la que quería colaborar. De hecho, Lori me dijo cuando sucedió, el miércoles.

Al salir al escenario, Dylan dijo al micrófono que comenzarían con un cover, “Blackwaterslide” de Bert Jansch. Más adelante, antes de interpretar la canción “The Bees Made Honey…” dijo que se la dedicaría a Jansch.

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