Roedelius entrevistado por el Antiguo Autómata Mexicano.

Confieso que le dí muchas vueltas para hacerle una entrevista a un músico que forma parte de esa estirpe que considero superior en el quehacer sonoro. Soy un devoto, así de simple, de la electrónica alemana de los 70,  mis albumes lo dicen todo, he compuesto temas en homenaje a Florian Fricke de Popol Vuh y a Klaus Dinger y Michel Rother de Neu!, uno de mis discos se llama Kraut Slut y suelo llevar t-shirts con los nombres de los integrantes de Kraftwerk o frases como “Motorik Bitch” para exhibir mi devoción.

Así que plantearle una serie de preguntas a Hans Joachim Roedelius (Octubre  26, 1934, Berlin) me atemorizaba; después de todo uno quiere que sus héroes sean inaccesibles, para eso los ha uno erguido, para que sean incuestionables, míticos; que paseen eternamente por el limbo de sus sonoridades,  las cuales siempre agradecerles; pero al mismo tiempo me llenaba de satisfacción poder plantearle algunas cosas, mostrarle mi admiración directamente y compartirle con los demás: un privilegio pues.

Gegenlicht.mp3 by QLUSTER

 En el año 2008 había comenzado ese privilegio, ví la reunión de Harmonia (Una banda que formaron en los 70  Roedelius y Dieter Moebius de Cluster con  Rother) en el Poison Rouge en NYC justo en la visita que hicieron para participar en el All Tomorrow Parties, presentación que se puede escuchar de hecho aquí: http://blog.wfmu.org/freeform/2008/11/harmonia-live-a.html  Aquella noche pude atestiguar que el mito era de carne y hueso, las guitarras preparadas de Rother y las secuencias de bajos típicas del Cluster de la segunda época, amalgamadas en un set sin cortapisas, Moebius utilizando cd´s en vez de sampleos y Roedelius procesando con efectos y algún mini sintetizador:

 Me parece poético que digas que no pareciamos de carne y hueso, que pensaras que eramos mente y no existencia en la música contemporánea, y creo que algo hay de razón en ello, aunque para ese entonces (2008) Harmonia no era precisamente la yema del huevo. Dice Hans-Joachim Roedelius de entrada

 Kluster (así con K, primero) es el inicio de la odisea, y lo conforman Hans-Joachim y el otro punto del eje Dieter Moebius, junto con Conrad Schnitzler quien es considerado oficialmente el instigador de lo que más tarde se llamará Kraut Rock, un término que la prensa inglesa acuñó para dar cuenta de la música alemana básicamente relacionada con el rock progresivo. Como otros músicos de las bandas Faust o Can, Schnitzler, además de ser miembro de Tangerine Dream proviene de la academia electroacústica alemana que forjara entre otros Karlheinz Stockhausen.

La historia ha sido contada ya a detalle en el 2010, gracias al documental de la BBC,  The Rebirth Of Germany  pero Roedelius dice que Kluster es un caso especial,  no precisamente como el de Tangerine Dream o Klaus Schulze quienes se aproximan de otra manera a la síntesis sonora y la música espacial:


  
La historia de Kluster/Cluster jamás estuvo ligada al movimiento del Kraut  Rock,en principio porque nosotros no estábamos interesados en la     
formación musical teorética, ni sabíamos, ni queríamos. Lo que buscábamos     era nuestro propio lenguaje así que quizás sigamos haciendo lo mismo que         en 1967, ahora incuso con Qluster, ya sin Moebius.

Los primeros días de Kulster están enfocados a la electrónica free form,  abstracciones sónicas y cierto expresionismo, hasta que llega Cluster II, un  tema llamado elusivamente Live In The Fabric devela lo que caracterizará de  ahí en adelante a esta banda, y quizás de cierta manera a lo que algún día se  denominará Techno:

 Sí hemos intentado hacer música de muchas maneras y diferentes estilos y géneros, estamos  abiertos a todo lo interesante del momento, pero como sabes siempre regresamos a nuestro método básico de la composición: la improvisación. Nuestros discos son testigos de studio sessions, cuando tocábamos en vivo siempre tratamos de ser lo más abiertos posible,  con cualquier equipo que tuviéramos.

 

 Zuckerzeit es el disco que hace del dueto algo ineludible en el nuevo rock alemán,  aproximaciones pop y tramos cortos a modo de canción con melodias contenidas, cápsulas  concentradas de esa extraña combinación muy alemana de espontaneidad expresa en  construcciones funcionalistas. De hecho ese disco lo abre un tema llamado Hollywood,  curiosamente bastante similar al tema Bel Aire del disco Future Days de Can, la también muy  extraña forma alemana de expresar su punto de vista por la “América” californiana, algo que  también está en algunos discos “country” de Achim Reichel y de forma más explícita en su  Autovision.

 

A propósito de country music, Roedelius comienza desde temprana vida de Cluster con una carrera solista y otras colaboraciones, como ese disco que realiza con Ax Genrich de Guru Guru llamado Highdelberg, un proyecto lleno de acid rock, otra vez california, y la reducción a elementos discretos:

Como he mencionado ya, Cluster era diferente en su estilo de vida y de acercamiento a la música. Conocíamos a casi todo el mundo de llamada Krautrockszene  y colaboré incluso con algunos de ellos, por ejemplo con Kraftwerk antes de que se hicieran famosos y con Ax Genrich, pero eso fue todo, el diálogo con los demás (Can, Popul Vuh, etc.)  era más o menos virtual. Por eso cuando Rother dejó Neu! No usamos el nombre Cluster y mejor hicimos Harmonia.

Externsteinen.mp3 by QLUSTER

Y un día mientras trabajaban con Harmonia, tocó literalmente a la puerta Brian Eno. Era apenas pasada la primera mitad de los 70 y evidentemente atraído por lo que sucedía en términos sónicos en tierras germanas, St. John le Baptiste de la Salle llega con sus nociones y empata perfectamente con Moebius, Roedelius y Rother; la historia es mejor contada por nuestro héroe directamente:

Eno llegó por primera vez en 1974 a un concierto que hizo en Hamburgo Harmonia, se nos unió en un jam en el escenario, nos gustó la forma en que participó y lo invitamos a venir a nuestro estudio. Regresó a Alemania dos años después. Se quedó con nosotros en nuestra comunidad y disfrutó de la forma en que vivíamos y trabajó mucho, hicimos muchas cosas juntos en nuestro estudio de grabación, todas los sesiones las vertíamos en un tapemachine de cuatro pistas. 

 Como cuenta en el documental de la BBC el mismo Michel Rother, Eno   había prometido llevarlo a las sesiones que ya hacía en Berlín con Bowie y que   dieran lugar a los discos Low y Heroes, dos albumes aparentemente              inspirados en las  sonoridades del rock alemán, sin embargo como     aclara Rother un tanto    irónicamente, algo pasó y Eno no lo llamó, en su       lugar las guitarras de estos  legendarios y de cierta forma un tanto discos         plagio delsonido alemán,  estuvieron a cargo de Robert Fripp y Carlos Alomar.

 

Después de las colaboraciones con Harmonia desapareció y no lo vimos más    por un tiempo, la música que hicimos juntos salió casi 30 años después, dos     veces editada por Sony Alemania y luego  por Rykodisc en EE.UU. bajo el           título de “Harmonia 76 – tracks and traces” con poco éxito de hecho, pero el     año pasado volvió a salir, ya con bonus tracks como “Harmonia 76 & Eno” y     parece que al disco le ha ido bien.

Más tarde, en 1976, Brian trabajó con Moebius y yo y hemos producido en una semana el material de los discos “Cluster & Eno” y “After the Heat”, junto con la canción “By The River ” que Brian publicó en su álbum “Before and After Science “.

 Hemos trabajado juntos con él y Conny Plank en el estudio de este último,  del modo que siempre trabajamos como Custer. El método en el que hicimos las cosas, grabando lo que salía en el momento, re-escuchandolo y retrabajando lo que nos parecía mejor.

 Dos temas para explorar, el primer disco “Cluster & Eno” es un disco más parecido a los del inglés y “After The Heat” es un disco más Cluster, sesiones que por cierto han entregado algo de producción futura, ya que Roedelius ha reinterpretado en 1985 algunas composiciones que al parecer ahí se gestaron y que han visto la luz en un disco que aparecerá en breve y que rescata ese concierto de piano solo, además claro de la presencia en aquellas grabaciones con Eno de y pilar del mito Kraut, el ingeniero Conny Plank, sinónimo de la técnica innovativa alemana en el estudio de grabación:

Durante el período mencionado, con Eno en 1976 yo estaba empezando a desarrollar una manera de aprender a  tocar el piano y componer piezas de música de una manera muy simple porque habiendo vivido después de la Segunda Guerra Mundial,  apenas tuve algo de educación musical. No estoy seguro realmente si he tocado piezas que tengan relación con las sesiones de Eno, quizás en el disco Piano Piano (1990).

 En lo que respecta a Conny Plank (fallecido en 1987)  fue un muy buen amigo y colaborador, en un momento determinado  se convirtió en el tercer miembro de Cluster. Era muy divertido, pero también a veces un poco tenso trabajar con él, por el hecho de que no eran suficientes 24 horas de un día  para que explotara todas sus ideas sobre la música. Definitivamente era un genio de la  electrónica contemporánea y un workaholic, no  dormia lo suficiente y quizas esa es una de las razones por las que tuvo que abandonar tan pronto la tierra.

 Roedelius dice que al paso de los años, continua con su visión de trabajar con cualquier cosa que se ajuste a su interés, no precisa de técnicas del pasado o se preocupa sobre las del presente en cuanto a equipo para la producción análoga o digital, reciéntemente ha editado un disco con el nombre de Qluster, para diferenciarse de sus versiones anteriores ya que Moebius ha dejado el proyecto.

Onnen Bock es su nuevo colaborador y entre ambos exploran de nuevo quizás algo muy similar al orígen de Cluster, la improvisación libre con instrumentos electrónicos. Hay mucho vintage gear y computadoras, hay un proyecto sonoro y uno visual en Qluster que incluye el VJ’ing de Florian Launisch. ¿Cómo se siente Roedelius en un tiempo en el que la electrónica ya no es la excepción sino la regla en la mayoría de la música?

No tengo mucho tiempo para escuchar música con cierto propósito, no sólo por el tiempo que le dedico a mi propia música, sino porque tengo una familia grande, así que me gusta el pop, el rock,  el folk pero básicamente lo que escucho en el auto. En lo que respecta al equipo que utilizo,  estoy trabajando con lo que está allí en un momento dado, estoy bien con todos los equipos si se ajusta a mi imaginación.

 Mientras desarrollábamos esta entrevista vía correo electrónico, aconteció la muerte de Conrad Schnitzler, no sólo uno de los miembros originales del primer Kluster, sino también de Tangerine Dream, además de quizás el primer promotor de las artes electrónicas alemanas no académicas, es decir, vinculadas a la escena popular y urbana del Berlín de finales de los 60, en el famoso club Zodiak. Hans Joachim lo recuerda:

 

 Conrad fue un buen amigo, muy estricto en su visión del arte, primero como  escultor y más tarde como músico / compositor. Lo conocí cuando todavía  hacía esculturas. Me invitó a convertime en un artista y me ayudó mucho      para finalmente convertirme en un músico. Yo era un miembro de su familia  desde hacía algún tiempo,trabajamos juntos remodelando pisos para      ganarnos la vida, nos fuimos a la isla de Córcega a vivir en bungalows en un    camping naturista en las montañas italianas, así que nos acercamos mucho   el uno al otro. 

Schnitzler fue mi  mentor. Nos dejamos de ver  después de la división de Kluster, pero nos encontramos de nuevo más tarde en un estudio de grabación cuando hicomos la producción del disco Acon. Él era un buen tipo, de algún modo extraño, pero un espíritu fuerte. Su  trabajo se quedará con nosotros siempre y nos hablará siempre con una gran calidad.

Las tésis y sonoridades que surigeron de Schnitzler fueron el punto de partida de lo que fue el único movimiento musical juvenil europeo del siglo XX que pudo competir en un momento dado con la preeminencia del rock americano e inglés, que le dio un giro a la producción sónica mundial , al relacionar de maneras muy complejas y abiertas la electrónica, hasta cierto punto elitista.

Electrónica originada en los 50 y 60, en los grandes estudios de Colonia o Paris o Roma (Stockhausen, Schaffer, Berio) y aterrizarla en los espacios populares, en donde se mezcló con el rock y el folclor, con los  medios masivos y con el espacio social general. Ello fue la extirpe alemana denominada Kraut, titulo que en realidad no le hace justicia al movimiento, porque no son los vegetales lo que lo caracteriza, sino quizás una especie de renacimiento bauhasiano, en donde la forma, la figura y la función se amalgaman para crear un artefacto de amplio alcance y sobre todo destinado al disfrute cotidiano.

 El Kraut Rock, la Neue Deutsche Musik de entonces,   Cluster, Neu!, Kraftwerk, Faust, Can, etc. marcó no sólo a Bowie y Eno, sino a John Lydon, Mark E. Smith y Colin Newman, es decir al punk y al post punk. Marcó la No Wave del Lower East Side, marcó la disco de Giorgio Moroder y Arthur Baker, marcó el Detroit Techno y el Acid House inglés (no hay que olvidar que el E2-E4 de Manuel Göttsching está considerado uno de los primeros “himnos” house).

 Que ha sido homenajeado por doquier como fundamento del rock “alternativo”, The Jesus & Mary Chain (Mushroom) Sonic Youth (Ciccione Youth) Seefeel (Quique) Primal Scream (Exterminator) Radiohead (Ok Computer), por mencionar algunos; en fin, que se ha convertido para bien o para mal en una etiqueta más en el anaquel de las novedades históricas de la música, pero sobre todo un universo en sí mismo, que por ejemplo en México pasó tan desapercibido en aquellos años, cuando todo mundo se abalanzaba por el rock barroco italiano y pasaban de esos discos que se quedaron años empolvados en el Hip 70 y e el Brillus de la Zona Rosa, pero que hoy en día no faltan hasta en cualquier fiesta jipster que se precie.

 

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