Entrevista: Luomo, el lado luminoso de Sasu Ripatti

Ahora que me disponía a preparar esta entrevista, me puse a husmear en mis archivos para ver qué había escrito hasta ahora sobre el trabajo del finlandés Sasu Ripatti y sus diversos alias: Conoco, Uusitalo, Sistol, Luomo… Entre las cosas que hallé estaba una reseña a Demo(n) Tracks, publicada hace seis años, en la misma columna en la que escribí sobre Ahoi, de Die Raketen, y el álbum debut de LCD Soundsystem. Me llamó más la atención haber reunido en una misma entrega discos tan dispares entre sí que lo escrito en ese entonces sobre aquel disco de texturas, tinieblas y ruidos que firmara como Vladislav Delay…

A él también se le hizo peculiar. Así me lo hizo saber ahora que le conté. Very impressed that you had the guts to put Demontracks up there with the other albums!, escribió. De cualquier forma, agradeció que lo hubiera reseñado y respondió algunas preguntas para Afterpop a propósito de Plus (Moodmusic), su disco más reciente como Luomo, la personalidad con la que crea los temas más apropiados para una pista de baile, siempre y cuando los bailarines hayan llegado con la mente abierta y disposición para escuchar sonoridades complejas, porque en diversas ocasiones ha dicho que lo suyo no es música de club, aunque está influido por ella.

¿Pero será adecuado hablar de personalidades o incluso de esquizofrenia musical para referirse a Sasu Ripatti? Así lo creía hasta antes de leer su franca respuesta cuando le pregunté lo siguiente:

JP: En los créditos de Plus se lee que fue escrito por Sasu Ripatti, producido por Luomo y masterizado por Vladislav Delay… ¿Qué encontraremos de cada uno de ellos en el disco?

SR: Todo es lo mismo. No he ido tan profundo en esas divisiones personales. Para ser honesto, nunca pensé en eso cuando hice el disco. ¿Están ahí todos esos nombres?

Ahora creo que nomás se divierte cultivando sus distintos estados de ánimo y sacándoles provecho en distintos discos para nunca aburrirse. Lo cierto es que cuando decida poner “Luomo” en la portada, hallaremos su lado más pop, uno en el que no será mal visto menear la cabecita mientras suenan letras medio azotadas con voces armónicas, como las de los Chicago Boys, que colaboraron con él para Plus.

JP: Has dicho que la de Luomo no es exactamente música para fiesta, sino celebratoria… ¿Qué celebras con la música de Luomo?

SR: En general, no soy una persona que suela celebrar, así que para mí la música es en sí misma la celebración y una razón para celebrar. Aunque creo que todos deberíamos celebrar la vida, yo estoy trabajando en ello.

 JP ¿Entonces esa descripción (música celebratoria) describe lo que oiremos en Plus?

SR: Creo que el término es bastante adecuado, aunque yo no lo haya usado desde alguna entrevista que ya no recuerdo. Mientras la mayor parte de la música que hago está casi en el extremo opuesto de cualquier celebración o luminosidad, las producciones como Luomo me permiten enfocarme en sentimientos positivos y neutralizar la oscuridad. Este ha sido el asunto principal desde el principio y no ha cambiado mucho.

JP: ¿Cómo escogiste a las voces invitadas? ¿Cómo decides que una voz va con alguna de tus canciones?

SR: En Plus, quise trabajar con voces masculinas y con vocalistas que no fueran famosos para cambiar respecto al disco previo, que incluía muchos cantantes conocidos. Conocí por internet a los Chicago Boys, un grupo de esa ciudad. Son dos cantantes que están comenzando a hacer lo suyo. Los invité a mi estudio y pasamos un tiempo grabando sus voces y luego yo pasé un rato produciéndolas a mi gusto y viendo cómo encajaban con la música. Creo que con frecuencia las voces tienen más importancia que la música. La música tiene que cambiar para acomodarse a cada cantante. No soy capaz, por diversas circunstancias, de ir y escoger a un cantante particular con el que quiera trabajar en cada canción… Creo que nunca lo haré.

JP: Háblanos del diseño del disco

SR: El arte consiste básicamente en la fotografía de una obra de arte real de Anni Rapinoja, una artista que trabaja con materiales naturales y crea obra impresionante. Su manera de trabajar, utilizando materiales orgánicos y luego haciendo algo nuevo y único con ellos, es de alguna manera similar a como veo hacer música y hacia donde apunto. A Anni la conozco bastante bien, vivimos en una misma isla. Así que sólo le pedí permiso para usar la foto en la portada de mi disco.

JP: ¿Qué vida deseas para tus canciones? ¿Y para Plus?

SR: Creo que siempre dejo ir mi música en cuanto está terminada y cualquier cosa que suceda, sucederá sin que yo pueda intervenir. Supongo que lo que más deseo es que algunas personas se tomen tiempo para escuchar el álbum y encuentren en la música algo hermoso o significativo para ellos. Y eso aplica para una canción, todas las canciones, un disco, todos los discos… Son sólo memorias privadas y materiales que hago porque realmente no tengo opción. Necesito crearlas para mantenerme cuerdo. Y si puedo compartirlas con la gente, estoy satisfecho.

JP:¿Qué debe tener una de tus canciones para que la consideres terminada?

Nada en especial, sólo debe darme un estado interno con el que me sienta cómodo, que nada me alarme o me haga querer cambiar algo. Confío bastante en esa voz interna.

JP: Pareciera que la frontera entre lo que es una buena canción de lo que consideramos una gran canción estuviera diluyéndose. Para ti, ¿qué hace una buena canción y qué, una gran canción?

SR: Creo que las grandes canciones ya casi no se hacen, ya no hay verdadera inspiración en la gente para hacerlas. El reto se ha desvanecido. La música está siendo consumida de maneras tan distintas a como se hacía hace 10 o 15 años, cuando me parece que las grandes canciones comenzaron a desaparecer. Y no me refiero a canciones exitosas o pegajosas, sino a aquellas canciones en las que se ponía mucho cuidado para crear una obra maestra. Siento que la gente ya no cree que valga la pena aspirar a eso. Mucho menos es suficiente hoy en día. Una gran canción no permite tener un compromiso. Y una buena canción puede lidiar con muchos compromisos y seguir siendo una buena canción.

JP: Entre mis canciones favoritas de Plus se encuentra, por ahora, “Immaculate Motive”. Háblame un poco de ella.

SR: Es una canción muy personal, trata sobre una relación y sus dificultades. Y cómo el mal y la tentación están tan cerca todo el tiempo y cómo no resulta tan fácil permanecer con lo que tienes, sino que siempre estás queriendo más. Es uno de los temas más típicos de Luomo, que no quise llevar tanto esta vez al disco, pero que siempre es un rasgo importante de Luomo. A mí también me gusta mucho esa canción.

JESÚS PACHECO

Luomo – Happy Strong by sasuripatti

Luomo – Good Stuff by sasuripatti

Luomo – Spy by sasuripatti

Share and Enjoy