Darshan: Entrevista a David Sylvian


Con David Sylvian, la música contemporánea llega a un momento evolutivo en el que el misticismo se une con el pop de la forma más sublime. Ha construido un universo propio, con elementos tradicionales diversos que van del Zen al Gnosticismo, pasando por el chamanismo, el yoga y el pensamiento de Joseph Beuys – para muchos, el artista más importante del siglo XX. No es una exageración, entonces, afirmar que la obra de Sylvian es el producto de una mente muy despierta; creando paisajes blakeianos, sueños chamánicos y soledades glaciales, melancolías japonesas o la sensación atemporal un templo vacío en la India.

Sylvian, cuyo nombre real es David Batt, nació en Kent, Inglaterra en 1958. Formó el grupo Japan en 1974, uno de los proyectos más heterodoxos en la historia del rock, siendo el vocalista y compositor principal durante los 8 años de existencia del grupo. Tras la disolución de Japan en 1982, el cantautor se ha enfocado desde entonces en una carrera de alcances cada vez más ambiciosos en relación a su búsqueda del despertar de la consciencia por medio del arte.

Hace tiempo tuve la fortuna de recibir de él unas potentes lecciones de vida, al enfocar una entrevista a ciertos temas que considero muy importantes y que están presentes en su obra: la iniciación espiritual, la transformación de la consciencia, el contacto con los maestros y el trabajo terapéutico en la creación del arte.

GS: ¿Cómo empezó tu interés por la iniciación?

DS: No creo que todos los elementos que constituyen un viaje espiritual sean necesariamente obvios. Las influencias de la infancia juegan un papel muy importante en el desarrollo de cada uno, pero ¿cómo señalarlas con exactitud? También está el tema del entorno, los momentos claves de revelación, epifanía, desilusión, introspección, intuición, hábitos, miedos. Todo parece jugar un papel en una mente ávida de aclaración, de inspiración, o simplemente de confirmación, tomando un camino hacia la justificación de la conciencia, intuida de otra realidad no reconocida ni percibida en el entorno inmediato, ni siquiera en el mundo en general afuera de la religión organizada. Siempre he llevado dentro de mí un tipo de fe nacida a partir de todas estas influencias y más. Ésta fe, inalterable como tal, no fue realmente cuestionada en profundidad hasta que había pasado los años de adolescencia. Fue entonces cuando me cuestioné cada aspecto de lo que constituía mi fe.  Fue un período de trastornos que acepté con algo similar al deleite.  Una catarsis, desechando todos los aspectos de ni vida que no resistieron un escrutinio riguroso.

Ésta búsqueda me llevó a introducirme en las enseñanzas de Gurdjieff, el Sufismo, el Cristianismo Gnóstico, el Budismo, etcétera. En un punto o en otro, éstas tradiciones me mantuvieron cautivo por un período de tiempo. Mi fe me fue restaurada más fuertemente que antes, sin la base de una serie dada de parámetros, sin dogma. Era libre. Me sentí libre de explorar toda avenida de liberación, principalmente que produjeran resultados. Para mí el Budismo contenía el mazo de cartas más persuasivo.

Ésta fue la fuente de conocimiento que alimentó mi práctica por varios años sin contar con el beneficio de un maestro personal. A la larga, esto demostró ser problemático ya que la práctica en sí misma se volvió árida y desprovista de inspiración. En ese momento, comencé activamente a buscar un maestro. Curiosamente, ésta búsqueda me condujo a varios maestros fuera de India cuyos antecedentes tenían bases hindúes. A pesar de que nunca se me dijo que recondujera el enfoque de mi práctica, lentamente empecé a cosechar y decodificar los significados detrás de las imágenes technicolor de los dioses y diosas hindúes, algunas de ellas asombrosamente viscerales en sus representaciones, y me vi zambullido en ese mundo seductor, fascinado por las prácticas, el aspecto devocional de los rituales, y la indiscutible –para mi mente- sabiduría de los Vedas.

I Should Not Dare by Samadhisound

 GS: ¿Podrías hablarnos sobre los maestros espirituales en tu vida?

DS: Mi primer contacto real con un maestro fue con Madre Meera, pero no fue sino hasta que conocí a Sri Mata Amritanandamayi Ma (o ‘Amma’, como a Ella se le conoce) que sentí el impacto real de lo que significa para uno mismo conocer a su guru. Amma ha sido mi maestra desde el ’95. También he pasado un tiempo con Shree Maa, que vive en Napa Hills, California.

Madre Meera da el darshan en sitios relativamente pequeños en Frankfurt, Alemania (aunque las cosas pueden haber cambiado dramáticamente desde la última vez que la ví). Su darshan es dado en silencio absoluto y consiste principalmente en un contacto de ojo a ojo. Mi experiencia con Madre Meera propició el inicio de mi búsqueda del guru en un sentido formal. Pasaron otros 4 años antes de que conociera a Amma en Su ashram de California. Solo necesité estar en su presencia por unos momentos para saber que había encontrado lo que estaba buscando.

 El darshan de Amma es sustancialmente diferente al de Madre Meera. La experiencia entera tiene una cualidad de celebración. Música espiritual es ejecutada en forma de bhajans (la propia Amma es una cantante brillante). Ella muestra una poderosa devoción, la cual en cierto sentido es la esencia de Sus enseñanzas. Ella abraza físicamente a cada una de las personas en Su presencia, dándoles alrededor de 30 segundos de atención personal. Esos 30 segundos pueden llegar a sentirse como una eternidad. En los Estados Unidos, éste acto de abrazar a todos los presentes puede tomar hasta 15 horas o más. En la India, donde las multitudes se reúnen en cantidades aún mayores, el proceso puede tomar mucho más tiempo. Se requiere un esfuerzo sobrehumano para llevar acabo tal acción, y no obstante, Amma realiza este ritual casi todos los días de Su vida.

Mi experiencia con Shree Maa fue de una naturaleza más personal. Ella vino a hospedarse en casa con nosotros (Ingrid Chávez, su ex-esposa, y sus hijas) en Minneapolis. Viajamos con ella, tocamos con ella, vivimos muy cerca de su ashram en Napa por un tiempo. Shree Maa estuvo por muchos años prácticamente recluida. Fue en el ’97, el año en que la conocimos, en que ella empezó por primera vez a emprender sus giras por los Estados Unidos. Shree Maa además es cantante y compositora de su propio material (al igual que Amma). De la misma forma, Su nivel de devoción es asombroso e inspirativo. En años recientes, Maa ha regresado a una vida de devoción más recluida.

 GS: ¿Qué diferencias encuentras entre el camino del Zen y el del Yoga?

DS: Yoga en la forma de Bhakti yoga: una vida de práctica devocional. Mi interés en el Budismo fue inicialmente coloreado por el Budismo Zen como resultado del tiempo que pasé en Japón.

La diferencia entre los dos caminos realmente no podría ser mayor. Uno es de naturaleza extática, el otro es un movimiento hacia el vacío, un refinamiento. El primero cultiva un amor, un deseo y una devoción al Guru, a Dios; el segundo, una apertura del vacío, la quietud, el cese de pensamiento y de deseo, etc etc. Elegimos el camino que mejor sirve a nuestras naturalezas. Son caminos únicos para algunos, pero en esencia, la plenitud y el vacío son una y la misma experiencia.

GS: La tranquilidad y el balance que transmite tu trabajo habla por sí sola, y te coloca en un sitio relevante en el mundo del arte, donde la música pop, la poesía mística y la filosofía se encuentran. ¿Hay un propósito curativo o chamánico en tu vida/obra?

DS: La música indudablemente tiene propiedades curativas. Es la más potente de las artes en muchos sentidos debido a su naturaleza, que se infiltra en el corazón, trascendiendo el intelecto. La música tiene el potencial de transformarnos, y por lo menos tiene el poder de reconectarnos con nosotros mismos a un nivel fundamental.

No puedo evitar sentir que la vida es un viaje de grandes dificultades de las cuales tenemos que destilar lecciones de modo que podamos provocar el cese de sufrimiento y de que se aspire a alcanzar, a percibir una conciencia superior. Nuestra vida y trabajo nos ayudan a lograr esa meta.

 GS: ¿Recomendarías un camino de ejercicios espirituales en particular?

DS: Si cultivamos un interés en seguir el camino que encontremos en armonía con nuestra esencia, pasando quizás por pruebas y tropiezos, ese será la práctica que mejor se adapte a nosotros.

GS: ¿Crees que la persona de Jesucristo está realmente relacionada con la creación del universo? ¿Ha recibido tu trabajo una influencia del Cristianismo?

DS: Sí, a ambas preguntas. El Cristianismo, o mejor dicho el Cristianismo Gnóstico, jugó un papel en mi, buscando un mejor término, ‘evolución espiritual’, pero en este momento de mi vida, el Cristianismo ha perdido totalmente su influencia sobre mí. Aquello que afecta/influencia mi vida actúa mi trabajo también. No puede ser de otra forma.

 GS: ¿Qué influencia tuvo Joseph Beuys en el desarrollo de tu obra?

DS: Yo estaba fascinado por Rudolf Steiner y por Beuys en los 80’s. Por supuesto, Beuys tomó gran parte de sus ideas y filosofía de Steiner, pero realmente me interesaba la manera como Beuys tradujo esas ideas en su trabajo. En aquellos tiempos en que las artes estaban (y aún lo están en gran medida) temerosas de dirigirse directamente a lo espiritual, mientras que Beuys integró lo espiritual, intelectual, económico y político en su trabajo de una manera visionaria, provocativa, y en ocasiones oblicua.

Su noción de que toda persona es un artista tiene una belleza y una claridad que se aleja de los temas y diálogos tradicionales del mundo del arte, asumiendo que la humanidad entera es de seres esencialmente creativos. El fomentar la creatividad, el entendimiento y la exploración de lo propio en nuestra cotidianeidad, provoca una conciencia de ‘devenir’, de estar conscientemente contribuyendo y evolucionando a un nivel personal y social. Nuestras sociedades seculares tienen una urgente necesidad de esto, debido a que en ellas el énfasis del individuo y de sus necesidades es enorme.

GS: ¿Estás de acuerdo con la idea de que un cambio radical ocurrirá en nuestro planeta en un futuro muy cercano?¿Es este un tema de inspiración para ti, la subsiguiente redención y luz?

DS: La especulación no me interesa. Ya me es bastante difícil tratar con el aquí y el ahora, como para tener que preocuparme sobre el Apocalipsis, invasión de extraterrestres, vidas pasadas, codas así. Es verdad: ésta va a ser una época dura para la humanidad, los desastres naturales y los provocados por el hombre están aumentando, y seguirían haciéndolo. Será suficiente el tener que resolver esos problemas, esas realidades demasiado presentes, ¡como para abrumar el tema con la redención y la luz!

 La redención siempre está a la mano, al igual que la luz.

Éstos son tiempos aterradores. La guerra aumenta, la intolerancia, la ignorancia, el miedo. La Tierra está cambiando, y esto está provocando tremendas convulsiones, calamidades y pérdida de vidas. Éste período se conoce como el Kali Yuga; sus características fueron previstas, predichas. La tolerancia, el perdón, la compasión. Si pudiéramos cultivar estas cualidades en nosotros mismos, en nuestras acciones y trabajo, el mundo se convertiría en un lugar más amable para habitar. Una actitud de devoción y de respeto a la vida en la Tierra a todo nivel que podamos expresar será en beneficio de la totalidad, incluyendo nosotros mismos.

 Hay una riqueza, una plenitud de vida la cual a menudo perdemos de vista. ¿Cómo sustentarla? ¿Cómo despertar a esas mayores realidades que hacen que las diferencias disminuyan, que el tedio (ennui) sea erradicado, que se enfríe el odio entre nosotros, las realidades que dan sentido al aquí y al ahora?

¿Quizá podríamos llamarlo un despertar a la belleza, a “Aquello-Que-Es” (is-ness), a la perfección, a lo divido en todo, incluyendo en nosotros mismos?

davidsylvian.com

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