Entrevista con A Winged Victory for the Sullen

 

 Descarga Steep_Hills_of_Vicodin_Tears del disco A Winged Victory for the Sullen (Kranky, septiembre 12 2011)

  Stars Of The Lid son un dueto enorme aunque medianamente popular en el gremio de esa “otra música”, nunca pudieron encajar con justicia en esa vorágine del post rock tan acostumbrado a la épica ni en ese rock súper alternativo de su generación, no hubo para ellos un lugar habitable. Lo suyo era como asistir con los ojos vendados a una función de “Paris, Texas” [Wim Wenders 1984] en un cine abandonado, en lo personal encuentro en ellos a uno de los grupos más excitantes de los últimos 20 años.

A Winged Victory for the Sullen es un dueto formado por Adam Wiltzie (Stars Of The Lid) y por el compositor Dustin OʼHalloran, tienen un disco debut que es un monumento a la contemplación y un valiente ejercicio de Hard Listening en una era hipermoderna para la música, hoy aunque el acceso a la música es casi inagotable y virtualmente gratuito, se escucha menos música que nunca, quiero decir, se escucha como debe de escucharse. Platicamos con Adam Witzie sobre ese amor por la música vital, sobre la búsqueda del drone perfecto y sobre el milagro de la paciencia.

Balmori:  Wikipedia menciona el adjetivo “poético” para hablar de la música de Stars Of The Lid  ¿tiene algún significado para ti este término? lo pregunto porque me parece más acertado usar un término así en este disco que en tu trabajo con SOTL.

Adam: Bien, gracias. ¡Ese es un cumplido hermoso! El término “poético” no significa tanto para mí ya que siempre la he pasado mal describiendo lo que hago. Es un poco como masticar vidrio para mí.

B: El álbum fue grabado en espacios amplios ¿qué pueden decirme de estos espacios? ¿cómo se relacionan con la manera de interpretar y grabar su música?

A: Nuestra idea fue grabar en espacios acústicos reales, no había nociones concretas más allá de nuestro deseo de obtener nuestros sonidos fuera del ambiente de un estudio casero. En general, hemos querido crear algo que transmitiera una sensación orgánica pero al mismo tiempo, obtener sonidos como fuera de este mundo. Esta fue una decisión que tomamos desde un principio. Estuvimos trabajando con entornos acústicos virtuales en el procesos de composición, pero en esta era digital, todo el mundo tiene acceso a  algo así y realmente puedes escuchar los plug ins que la gente usa, y cuando los usa, su música se vuelve de algún modo algo un tanto genérico. También creo que hay una escasez de discos grabados en espacios reales últimamente. Así es que pensamos “vamos a trabajar con una enorme reverberación real para darle algo especial y único al sonido”. Es por eso que decidimos grabar el piano en la Iglesia de Grunewald, la cual tiene una increíble reverberación natural del sonido y también en los estudios de Radio DDR en Berlín, los cuales cuentan con una sala enorme para orquesta de cámara. Pienso que la mayoría de los lugares reales dan una atemporalidad a los discos…éstos solo pueden ocurrir en determinado lugar en determinado tiempo, algo que no puedes lograr con una computadora. Puedes intentarlo con un plug in supongo, pero no va a sonar igual.

B: Hay un gran cuidado del sonido en este álbum, grabado en cinta magnética. Pero quizá el 70% de sus escuchas lo escuchará en mp3 ¿qué opinan de la manera en que se escucha música hoy en día?

A: No hay vergüenza en ese juego. Soy culpable de escuchar mp3 también. Eso no me molesta mucho ya que también escucho viniles, ésta sigue siendo probablemente mi forma favorita de disfrutar de la música, sobre todo con los amigos. Y me encanta la caza de viejos discos usados. Todavía siento muy fuertemente que hay tanta música hermosa del pasado por ser descubierta que casi nunca escucha algo nuevo, excepto el trabajo de de unos pocos amigos y de colegas en el negocio.

B Cuando se trata de drones o de música que requiere un ejercicio de escucha profunda, un escucha distraído puede percibirla como puro sonido, o como un simple acompañamiento para “algo más -como una película. ¿te preocupan los escuchas percibiendo tu música de una “manera equivocada”?

A Realmente no es algo que me importe o que pondere seguido. El goce del arte es completamente subjetivo. ¿por qué preocuparte por algo que no puedes cambiar? Debo decir que uno de los más grandes errores cuando se piensa en música minimalista es creer que es muy fácil de crearse. Desafortunadamente no hay una guía sobre el proceso de crear música deep listening de drones, sólo mis oídos y veinte años de fallas en este departamento. Creo que alcancé un punto bendito cuando terminé Austin Texas Mental Hospital del disco  tired sounds de SOTL . No soy alguien a quien le arda el culo por alardear sobre lo que hace, pero esa pieza es casi el drone perfecto. Tiene el levante, la textura el tono y está afinado. Lo cual es para mí una de las cosas más importantes, pero por supuesto, esa es sólo mi opinión, la cual no significa quizás nada en el mundo.

B Realmente encuentro este disco muy cinematográfico. Si hubieras de escoger una película para que le sirviera como soundtrack ¿cuál sería y por qué?

A Paris, Texas, de Wim Wender. Una de mis películas favoritas de todos los tiempos, con uno de mis soundtracks preferidos. Puedo ver esta música funcionándole a la perfección. Puedo ver a Harry Dean Stanton caminando por el desierto con Steep hills of vicodin tears sonando.

a requiem for the static king part one (PROMO VIDEO 2011) from A Winged Victory for the Sullen on Vimeo.

B Has mencionado que al trabajar el track Pathétique Symphony habías llegado -después de veinte años de hacer drone music- a la sensación de saber lo que estabas haciendo. ¿qué era eso y por qué se te reveló en el proceso de esta pieza en particular?

A Tengo un saludable desdén por los artistas que se pierden en la noción de que lo que hacen es más importante de lo que hace el resto, pero no creo que eso me vuelva un cabroncito con una hacha lista para ser usada. Pero ¿a quién engaño? Así es como se siente gran parte del tiempo. Un concurso de Miss América.Hemos terminado nuestra lista de lo mejor del año, lo cual nos da una especie de evaluación sobre lo bueno y lo malo. ¿A quién le importa lo que pensemos sobre su impacto cuando se trata del horizonte musical? Ultimadamente, sólo hacemos música. Nuestro impacto no se sabrá hasta mucho tiempo después de que hayamos muerto. Así es que ¿a dónde voy con esto? Reconozco que la paso mal tomándome a mí mismo en serio y al final nunca pensé ser particularmente bueno para la música. Siempre la sentí como una lucha constante, lo cual tal vez me llevó a decir eso, porque en el contexto del disco de A Winge Victory  fue una gran alegría y un placer crear esa pieza. Y hubo momentos en que conocía por completo a dónde iba con la composición y la estructura. No sé si por fin le di la vuelta ala esquina pero supongo que sólo me queda tener la esperanza de haberlo hecho.

B Me parece un disco taciturno, a veces incluso demasiado ¿hubiera cambiado el sonido si se hubiese grabado a mediodía por ejemplo?

A Probablemente hubiera sido imposible, ya que mucho de  lo grabado se hizo al medio día.

B Me gustaría saber más acerca de los pianos que usaron: el Boesendorfer y el Fazoli ¿cuáles son sus características? ¿trabajaron con pianos preparados?

A Nunca nos interesó trabajar con pianos preparados. Uno de nuestros buenos amigos es Volker Bertleman (Hauschka) y el es el rey de los pianos preparados, así es que decidimos no meternos en su galaxia. Buscamos sonidos de pianos simples. La particular razón por  la que escogimos esos dos es por su tamaño y calidad; el registro bajo de las notas graves tiene un sostenido increíblemente largo y la profundidad de sus frecuencias es fenomenal. Por eso cuestan €250,000.

B ¿Podríamos profundizar un poco más en los procesos de creación, ejecución y grabación?

A Te daré un ejemplo.Nuestro primer encuentro fue en Berlín en Dustin’s Studio. Habíamos hecho una primera colaboración meses atrás en una versión de su “Opus 43”. El formato cansado de mis tratamientos de guitarra sobre su piano previamente grabado. Fue un reto, pero al final funcionó muy bien  y me gustó más esta versión que la que él grabó en “Lumiere”. Eso nos llevó a creer que deberíamos crear algo juntos, sentados en el mismo cuarto. LA primer canción que escribimos fue “requiem for the static king part 2“. Todo el proceso nos tomó 30 minutos. Fue apabullante ver como fluía todo tan rápido. Cree el loop principal de guitarra y nos sentamos al piano, con una escala simple. Y funcionó totalmente.Tuve entonces este loco sentimiento ansioso de cuando descubres el sentido de la vida, y desde entonces supimos que había algo especial, o al menos especial para nosotros. A pesar de ésto, sabíamos en dónde debíamos re-grabar el piano, pero ese momento fue el catalizador para arrancar el disco.start the recording

B Por último, me gustaría saber el origen del nombre del proyecto …. A Heavy Victory for the Sullen

A Lo siento, pero es un secreto, y no te puedo decir ……..

Share and Enjoy